Hoy más que nunca la paz es una exigencia para el país. Desafortunadamente, las recién pasadas campañas electorales la olvidaron, y es una deuda de la clase política con Colombia. Ocho largos años de guerra contrainsurgente, bajo la figura de "Seguridad Democrática", pesó y seguirá pesando en el diseño de las políticas de la élite gobernante. En 1988 el ELN presentó al país una propuesta de humanización de la guerra con el objetivo de excluir a la población del conflicto y protegerla; que se superara el terrorismo de Estado y el gobierno colombiano acogiera los convenios sobre el DIH. Sólo vino a suscribirlos a mediados de la década de los 90.
Ver más
No hay comentarios:
Publicar un comentario