La
policía civil de Tocantins se topó este viernes con el enemigo más
diminuto al que jamás tuvieron que enfrentarse. Un ratón
‘narcotraficante’ metía drogas dentro de una prisión atadas a su rabo
por un cordel. Estaba domesticado para hacer determinados trayectos y cuando llegaba al preso correspondiente, éste sacaba las bolsitas de marihuana o cocaína del cordel y lo volvía a dejar suelto.
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